Hay propiedades que parecen haber quedado suspendidas en otro ritmo de la ciudad. Y después está este semipiso sobre Avenida de Mayo. Un espacio híbrido, raro de encontrar hoy. De esos que todavía conservan cierta solemnidad porteña: ascensor de hierro trabajado, balcones corridos mirando las copas de los árboles, despachos con luz tamizada entrando por carpinterías altas y una escala difícil de replicar en desarrollos actuales.
Durante años funcionó como oficina. Pero mientras uno lo recorre, aparece otra sensación. La de una época donde trabajar, recibir, conversar y hasta vivir podían convivir bajo el mismo techo.
Son 255 m² totales dentro de un edificio histórico de aproximadamente 90 años, con una configuración extremadamente flexible. Hoy se presenta con gran salón de recepción, salas de firmas, múltiples despachos, entrepisos operativos, depósitos, cocina independiente y tres baños. Pero también podría transformarse en estudio creativo, showroom privado, vivienda de carácter, galería, consultora, productora o espacio de uso mixto.
EL balcón corrido acompañan prácticamente toda la unidad y abren la escena hacia Avenida de Mayo, entre fachadas antiguas, árboles añosos y esa mezcla entre decadencia noble y energía urbana que todavía conserva esta zona de Buenos Aires.
Las alfombras rojizas, los empapelados, las molduras, las circulaciones internas y hasta ciertos excesos de otra época construyen una identidad muy marcada. Y justamente ahí aparece su valor. Porque en un mercado lleno de espacios neutros y olvidables, acá todavía hay personalidad.
La unidad cuenta con:
- 12 ambientes
- 3 baños
- 255 m² totales
- Balcón corrido sobre Av. de Mayo
- Entrepiso operativo con múltiples oficinas y depósitos
- Cocina independiente
- 8 equipos de aire acondicionado
- Cuarto de seguridad blindado e ignífugo
- Puerta blindada e ignífuga
A veces las propiedades históricas no necesitan volverse modernas. Necesitan que alguien vuelva a mirar lo que ya tienen. XINTEL(JMA-JMA-40)